Largas filas en estaciones de servicio para evitar el nuevo aumento

Primeros días de septiembre, un 12% de aumento; primeros días de agosto, cerca de un 8%; primeros días de julio, en torno del 5%. Los conductores ya aprendieron que a principio de mes la nafta sube. Y toman sus precauciones. Con un incremento acumulado que supera en algunos casos el 50% en lo que va del año, la suba de los combustibles líquidos impacta con fuerza sobre el costo del transporte, tanto público como privado. Desde el mercado anuncian que el ajuste de los próximos días se dará en torno del 4 o el 5%, y aseguran que si se tomaran en cuenta exclusivamente los factores del mercado (la fuerte devaluación y el incremento del barril del petróleo) el incremento debería ser aún mayor, pero saben que los usuarios ya no pueden soportar tanta carga.

En las estaciones de servicio llevan meses alertando por la caída en las ventas, al tiempo que muchos usuarios vuelven al GNC o dejan de cargar las naftas premium para pasar a la súper. El constante incremento de los precios, y su impacto sobre la logística y por ende la inflación en el país fue materia de discusión entre el gobierno y las empresas, que pujan para conservar su mercado y poder actualizar sus tarifas.

A mediados de este mes, el Ejecutivo había anunciado que se implementarían “precios de referencia” para poder controlar que no se cobre de más, algo que fue considerado un gesto fuerte por parte de las petroleras. En ese marco, este jueves comenzó la vorágine de muchos conductores que decidieron anticiparse al próximo aumento. En numerosas bocas de expendio de la ciudad y el conurbano se pudieron observar largas filas de vehículos esperando para poder cargar y aliviar, por unos días, el bolsillo.

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