El pan roza los $90 en algunos barrios porteños

Al igual que en la góndola de los supermercados, donde el paquete de harina ya se vende a más de $20, las panaderías vieron pasar el precio de la bolsa de 50 kilos que en enero costaba abajo de $200, a $1.200. Así, un kilo de pan se encuentra a partir de $85 en las estanterías de diferentes zonas de la ciudad.

Ya había adelantado a Crónica Emilio Majori, de la Federación de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires (FIPPBA), seis meses atrás que la situación era preocupante y el kilo pan alcanzaba los $60. “Cada vez es más difícil para las panaderías subsistir, la situación es dramática. Se pagan impuestos muy altos, servicios muy altos y la mano de obra concentra el 54% del costo de producción. Cada vez hay menos consumo“, explicó por marzo.

Es que la bolsa de 50 kilos de harina triple cero inició el año por debajo de $200, en mayo superó los $650, en septiembre llegó a $1.000 y “ya se paga $1.200“, según contó a este medio una comerciante del barrio de Balvanera que ya cobra $85 el kilo de milonguitas, aunque aclaró que quedan por la zona “unos pocos negocios que lo tienen a $75”.

Los números que manejan los panaderos para la materia prima está causando una nueva oleada de subas en el pan y las facturas. Al igual que el resto de los productos relacionados con la harina, los clásicos del desayuno y la merienda parecen no tener techo. En una recorrida por algunas panaderías del sur y el norte de Capital, se observó que el kilo de pan francés se vende entre $75 y $90.

“Cuatro años atrás, el precio del pan era de $26. Era un acuerdo con la Secretaría de Comercio, mientras el costo era $24. Ahora el costo de producción es de $55, falta control sobre el mercado”,aseguró Majori. El mes pasado, la FIPPBA se declaró en emergencia por la situación que atraviesan y pidió que el gobierno tome medidas para garantizar el abastecimiento de harina a “precios locales”, para evitar el traslado de los mayores costos al precio del pan.

“Hace tiempo que dejamos de vender el pan por kilo. La situación fue avanzando desde los lugares más pobres de nuestra provincia, pasó por barrios obreros y llegó hasta el centro de las ciudades”, describieron en un comunicado donde reclamaron por la suspensión de embargos de cuentas a micropymes del sector por parte de la AFIP.

Las panaderías son un termómetro diario de la capacidad de consumo de la población y hoy vemos con preocupación que el pueblo ajusta las compras, no por moda, ahorro o dieta. Lo hace porque no les alcanza para llegar a fin de mes”, consideraron.

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