Los dos cambios en la cena que reducirán tu peso sin esfuerzo

La cena es una de las comidas determinantes en la dieta y, en consecuencia, con el peso. No solo comer mucho o comer mal por las noches está relacionado con la producción de grasa sino que además existen otros factores que te están haciendo engordar y que no eres consciente de ellos. Evitarlo está en tus manos. Ponerse a régimen no es nada fácil y tener una buena alimentación o buenos hábitos en ese instante del día en que no vamos a consumir energía y en el que apenas se queman las calorías. Como sabes, la mayoría de las calorías se deben ingerir deben ser en la primera mitad del día.

Si estás tratando de perder peso es probable que estés centrado en lo que comes, cuándo y cómo lo haces. Es comprensible que si has pasado el día ocupado, al llegar a casa te pueda la desidia y cojas lo primero que encuentres, por ello, debes prestar mucha atención a estos dos sencillos cambios que te ayudarán a mantener la línea sin apenas esfuerzo.

No ver la televisión

No veas la tele mientras cenas. (iStock)© 

De acuerdo a un estudio realizado en la nueva Universidad Estatal de Ohio, la estructura de las comidas puede ser incluso más importante que la frecuencia de los mismos. Después de encuestar a más de 12.800 residentes de este estado estadounidense, que comentaron cenar en familia al menos una vez a la semana antes de la investigación, se descubrió que las personas que nunca ven televisión o vídeos durante la cena tienen un 37% menos probabilidades de ser obesos en comparación con la gente que se mantiene pegada a sus pantallas mientras comen.

Sentándote a ver tu serie preferida, la película o concurso de la semana, dejarás de escuchar el sonido de tu boca mientras masticas, lo que causará que comas en exceso, según una investigación realizada por la Universidad Brigham Young-Provo en Utah. “Sintoniza con tu comida en lugar de con la tele. Cuanto más atención prestes a tus alimentos, menos probable es que te excedas con el tamaño de las porciones”, dicen los expertos.

Y no solo eso, la exposición persistente a la luz durante la noche, incluida la que generan una pantalla de ordenador o un televisor, podría conducir a un aumento de peso, según sugiere un estudio de la misma universidad publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’. Los autores creen que la luz altera los niveles de melatonina, hormona que participa en el metabolismo y que además podría interrumpir el ritmo de los genes circadianos que ayudan a controlar el momento en el que se come y se está activo. “El momento de la cena es crítico para ganar o no ganar peso”, señala Laura Fonken, directora del estudio.

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