Tips para quitarle el mal olor a la ropa recién lavada

Todos amamos el olor de la ropa recién lavada, esa mezcla de fresca primavera y rayos de sol. Pero si al destenderla notas que no huele precisamente a verano ni a nubes, hay un problema.

Muchas veces la culpable puede ser la lavadora, sólo necesitas limpiarla ya que en sus rincones se acumula un poco de suciedad y bacterias de ciclos anteriores.

Si la tapas justo después de terminar de lavar, la humedad hace que éstas proliferen o que se generen hongos que terminan en tu ropa. La solución es darle un ciclo de autolavado con agua y algún desinfectante especial para lavadoras, dejarla destapada para que seque y listo.

Si el problema persiste, debes encontrar la causa del mal olor y remediarlo con los siguientes trucos.

1. Olor rancio

La causa más común de que la ropa se apeste dejarla demasiado tiempo en la lavadora antes de pasarla a la secadora o tenderla, o sobrecargar la lavadora, lo que impide que ésta se lave bien. Solo tienes que volver a lavarla en cargas más pequeñas con el agua lo más caliente que tus prendas aguanten sin dañarse, y agregar al ciclo una taza de amoniaco o vinagre.

 2. Olor a humedad

Esto pasa cuando la ropa ha estado almacenada mucho tiempo, por ejemplo, si acostumbras guardarla y sacarla en cada cambio de estación. Solo agrega una taza de bórax y una de vinagre blanco a la carga de lavado para deshacerte del olor a viejo.

3. Olor a humo

Si a alguien se le ocurrió fumar o encender una fogata cerca de tu ropa recién lavada y húmeda, es muy posible que ésta se impregne del olor a humo. Para eliminarlo por completo, guarda las prendas en una bolsa grande, coloca hojas de suavizante de telas perfumadas y espolvorea bicarbonato de sodio. Déjalas así algunos días y después lávalas con detergente y una taza de vinagre blanco.

4. Toallas apestosas

Después de usarlas, lavarlas y secarlas repetidamente, las toallas de baño pueden volverse menos absorbentes y producir un olor desagradable. Esto pasa porque acumulan mucho suavizante de telas, residuos de jabón, bacterias y mugre. Tienes que refrescar tus toallas lavándolas con agua muy caliente, incluso hirviendo, y agregar una taza de vinagre. Después, lávalas por segunda vez usando solo agua caliente y 1/2 taza de bicarbonato de sodio.

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