11 consejos para evitar errores humanos al volante

Estos 11 consejos para evitar errores humanos al volante es el recordatorio perfecto para extremar las precauciones mientras se maneja y con ello evitar accidentes totalmente innecesarios.

En la mayoría de los casos, los accidentes viales se producen por las distracciones que generan el uso del teléfono celular, ya sea para enviar mensajes o incluso por una simple llamada sin el dispositivo de manos libres.

Por supuesto, también hay factores como el exceso de velocidad, la falta de respeto a las señales de tráfico, las fallas mecánicas del auto y actividades como maquillarse, comer, cantar y lo peor … manejar bajo la influencia del alcohol o las drogas.

Según datos de las autoridades viales de todo el mundo, las estadísticas sugieren que al menos 45% de los accidentes que se registran a diario, podrían prevenirse si todos los conductores pusieran toda su atención atentos a los eventos críticos que se producen antes de suceder al accidente.

Ya sea que tengas muchos años de experiencia o si apenas estás empezando a manejar, esta guía podría ser la diferencia entre llegar al destino sano y salvo o pasar un por un mal momento que puede llevarte incluso a la muerte.

A pesar de que la tecnología de seguridad aumenta a gran velocidad y que cada vez existen más carreteras y autos inteligentes, nada nos va a servir si no tenemos conductores inteligentes y bien preparados, porque en las manos del conductor estará siempre la decisión última para evitar o provocar un accidente de tráfico.

Estos son algunos de los factores o situaciones a tener en cuenta, además del uso del cinturón de seguridad, o casco en las motos, respetar los límites de velocidad, no distraernos con el móvil mientras estamos al volante y evitar el consumo de alcohol o drogas:

1.- Alerta del conductor y fatiga

En un estudio entre 200 conductores a los que se les colocaron electrodos para medir su actividad cerebral mientras conducían, se descubrieron varios detalles como que un conductor fatigado duplica el número de distracciones, aumenta su tiempo de reacción, comete más errores y mira los retrovisores y las señales de tráfico cuatro veces menos que un conductor descansado.

Hay que poner especial alerta si conduciendo notamos que nos vamos hacia el centro de la carretera, nos movemos mucho en el asiento, se nos duermen los brazos, cambiamos de velocidad de manera innecesaria, notamos comezón en la cabeza o no recordamos lo que ha pasado en las últimas millas de manejo.

Todos estos son claros síntomas de que estamos bajo los efectos de la fatiga y lo siguiente puede ser el accidente.

2.- Evitar la somnolencia

Es muy importante efectuar una parada para descansar cada hora y media o dos horas, especialmente si conducimos por carreteras, para evitar el fenómeno hipnosis que aparece cuando conducimos durante un tiempo prolongado por entornos altamente seguros y predecibles, es importante tener en cuenta que nuestro de nivel de alerta puede experimentar descensos.

A nivel subjetivo, las manifestaciones de este fenómeno se perciben como una sensación de adormecimiento de la que el conductor no es consciente.

A nivel conductual, el conductor es perfectamente capaz de continuar con la tarea de conducir mientras no se produzcan cambios notables en la vía, lo que proporciona un falso sentido de seguridad al no ser el conductor consciente de haber disminuido su atención.

3.- Descanso en el viaje

Pararse para descansar presenta un efecto diferente en función de la cantidad de tiempo que se haya estado conduciendo anteriormente.

Por ejemplo, tras conducir ininterrumpidamente más de tres horas, la recuperación no es tan marcada como si se descansa tras conducir alrededor de dos horas, donde el descanso si es eficaz.

4.- Horario de ruta

Es un error grave y frecuente medir el trayecto en tiempo y no en la distancia, y ponerse como objetivo una hora fija de llegada al lugar de destino final, ya que si se ve que ésta previsión no se cumple, los conductores tienden a incrementar las conductas de riesgo, en especial la velocidad y los adelantamientos peligrosos.

5.- Evitar los momentos de mayor riesgo

Es importante saber que hay más riesgo de accidentes de tráfico en las salidas vacacionales que en el regreso, debido a la fatiga con que muchas veces se comienza el viaje.

Son especialmente peligrosos los últimos tramos del trayecto, cerca del destino, ya que la acción acumulada de la fatiga y hechos, poco mencionados, como el aplazamiento de necesidades fisiológicas hasta llegar al destino. Esto da lugar a un fuerte estrés y precipita las conductas de riesgo.

6.- El peligro de la noche

Hay que evitar conducir entre las dos y las cuatro de la tarde y durante la noche. Por la noche es mucho mayor la posibilidad de sufrir un accidente, especialmente entre las dos y las cinco de la madrugada y al amanecer.

Los accidentes nocturnos son mucho más graves que los diurnos, en parte debido al sueño y en parte a que durante la noche se pierde más de 70% de la visión. Además, en caso de siniestro, por la noche el rescate es más complicado.

7.- No discutir mientras se conduce

Hay muchos estudios que indican que las situaciones de estrés fuerte como un divorcio, la pérdida de un ser querido o un despido laboral, pueden duplicar la posibilidad de un accidente grave.

También sabemos que las discusiones cuando se conduce son un grave riesgo: alteran la atención, incrementan el estrés y la agresividad, aumenta el tiempo de reacción y puede disminuir nuestra percepción del entorno en más de 50%.

8.- Atentos al de delante

Siempre alerta. En las grandes salidas vacacionales como el verano o los fines de semana largos por algún feriado, las retenciones son frecuentes y ello da lugar a alcances en cadena verdaderamente brutales y que pueden ser muy graves si no se lleva correctamente el reposacabezas. Un golpe a solo 35 millas por hora (50 Km/h) ejerce una fuerza en nuestro cuello de entre 180 y 300 kg.

9.- El efecto mirón

Ante un accidente o avería suele ser otro factor para provocar otro accidente. También cuando el vehículo que va delante frena bruscamente al ver un radar, fijo o móvil, y luego al pasarlo aceleran… La única manera de evitar estos accidentes es mantener la distancia de seguridad.

10.- Atención extra en carreteras secundarias

Con la proliferación de las autopistas y autovías, los conductores desconocen en muchas ocasiones los peligros de las carreteras secundarias.

En estas vías los riesgos son muchos e impredecibles y por ello se requiere un extra de atención y alerta.

De todos los peligros de las vías secundarias uno de los más graves es el del adelantamiento, una maniobra que cada vez se practica menos y que es extremadamente peligrosa. En un choque frontal a 50 millas por hora el riesgo de muerte es ya de 70%. Además un dato preocupante: casi 20% de los conductores reconoce haber acelerado alguna vez cuando se les adelantaba.

11.- Conductores ocasionales

Es este un hecho muy importante del que se habla poco. Hay aproximadamente 53% de los conductores que utilizan el auto a diario. Frente a estos hay 41% que conduce de forma ocasional.

Estos conductores tienen 40 % más de posibilidades de tener un accidente, especialmente en las fechas de mayor tráfico en las calles y carreteras, por la falta de costumbre del uso del vehículo y por su poca práctica en las situaciones de riesgo habituales del tráfico.

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